Ciruelas y Playa

Foto: JKARIM[

Olor a ciruelas en la playa,
llegaba agotada y me tiraba
junto a ti en tu toalla,
que por aquel entonces,
me parecía inmensa.

Empapada por el salitre y con el
pelo alborotado,
llegaba la hora de mi merienda.
Ese bocadillo echo con cariño,
cuyos ingredientes ten daban
lo mismo, porque aquello
sabia fenomenal, de cualquier manera.
Esas tardes de verano, llenas de sol
y juegos divertidos, llenos de arrumacos
y miradas complices.

Aquel regalo inesperado, un inmenso lazo
color azul cielo, decorado con lunares
sevillanos color nube.
Un flotador muy chic, para una niña
de apenas 9 años.

Olor a ciruelas, que tanto te gustaban,
que hacían de compañeras en los
días de playa. Cuando tú me protegías,
cuando era demasiado pequeña
para entender las cosas de los
mayores, cuando ir a la playa
era toda una aventura, ir a la compra
contigo era sentirse un poco más
mayor, y donde los veranos eran eternos
y te daba tiempo a aburrirte.

Echo de menos estas cosas,
poder recordarlas contigo,
poder reirnos hablando
de tiempos pasados.


Foto: Gn32





Gestos

Foto: Force Feu
Gestos que me recuerdan a ti,
frases echas que tú utilizabas.
Te siento presente, en distintas personas,
en momentos diferentes, pero hoy
tu recuerdo marca el día.

Como todos los días, pero hoy
quizás es distinto,
veo dibujada tu cara risueña,
dejando entrever una sonrisa complice,
un momento único y pasado.


Hoy recuerdo tus manías,
tu forma de hacer las cosas
y lo que me ha quedado,
como me he empapado
de ti a lo largo de estos años,
sin darme cuenta, como
un aroma te envuelve,
con su suavidad y te hace ver
imágenes mentales,
te transporta a otro lugar,
otro tiempo.

Recuerdos de nuevo, abro mi cajón de sastre,
donde todo está revuelto, donde intento buscar
el orden, aunque sea dificíl, aunque cause dolor,
dolor profundo y gélido.


Viendo la caja tonta,
me acordé de ti,
de tus anécdotas viendo
los programas,
de las charlas en la cena,
del sonido de los platos,
de la comida recién hecha con mimo,
como tan solo tú sabías hacer.


Hoy estoy cargada de gestos míos que eran tuyos,
de frases que eran tuyas y que ahora son mías
y de mis recuerdos que son de las dos.

Conversación nostálgica


Noche oscura y silenciosa,
serenidad que impregna todo,
tu recuerdo me visita al anochecer,
cuando el fin del día se hace
presente.

Me inquieto, y el vacío
que noto es inmenso, dolor que hace
que te sientas dimimuta, necesitas
correr para esconderte, para volver
a sentirte segura.

La imagene de tu adios, permanece
en mi mente, en mi corazón,
tan brusco como un vaso se
parte en mil pedazos al
chocar con el suelo,
feroz como las olas
golpean las rocas en un
día de tempestad.

Tu cara, mi última imagen retenida...
Amor frío, se siente el hielo del pensamiento
de tu ausencia de tu marcha.
Anhelos, y deseos imposibles que ya nunca
se harán realidad.

Gotas amargas asoman por mis ojos,
se dejan caer, dolorosas, cargadas de amor,
cargadas de nostalgia de recuerdos
inolvidables.

Momentos de flaqueza, de diálogo con
mi alma, conversaciones constantes
con mi más sincero interior, con lo
profundo de mi ser, con mis debilidades,
mis necesidades con el amor que te sigo
enviando, y que se pierde en un viento silencioso,
en una bruma pesada y fría que invade momentos
de mi existencia.