Diario

Foto: Selma Tabita

Hojas del calendario que se van cayendo,
que van pasando.
Horas, minutos e instantes, que sin cesar
van sumandose.

El tiempo hacia delante, con una marcha continua,
con un ritmo constante.

Momentos que se hacen eternos, otros duran
milesimas de segundo.

Días soleados, colmados de calor, de una luz
anaranjada con pinceladas de un rojo intenso,
con la tranquilidad como testigo,
con el sosiego como aliado.

Días nublados, repletos de momentos pensativos,
cargados de lo cotidiano, que se escapan
de las manos sin ser apenas vividos ni disfrutados.

Días negros, feos, con malos recuerdos como protagonistas,
con nerviosismo presente, con melancolia profunda,
con vacío gigante, con ganas de que cedan
de que se vayan,de que no estén presentes.

El conjunto de los siete días de eso que llaman semana,
conjugado perfectamente, con tres tipos de días,
y que dependiendo del destino tienen presencia unos u otros.

No hay comentarios: