Recordarte





Hoy, en la noche mientras intentaba conciliar el sueño, mi mente me transportó a tiempo atrás. Una misma habitación, pero decorada de forma distinta, con muñecas y libros infantiles, y papeles de colores cubriendo las paredes. Dos camas gemelas separadas por una mesita minúscula, y en la oscuridad de esa noche tu mano agarrándome.
Una mano característica, única que durante muchas noches acompañó mis sueños, y que fue lo último que pude acariciar, lo último que puedo recordar.

Me reconfortó pensar en ti, me lleno de paz y de alegría, me hizo saber que siempre estarás junto a mi, como me pasa con mamá, que ya no está pero permanece eterna en la memoria, en cada respiración.
Ayer por la noche soñé contigo abuela, con tiempo atrás, con tu compañía, tus bromas y tu carácter que tanto me ha dejado, que tanto me caracteriza y que tanta fuerza me da.

Recordarte no me aturde, todo lo contrario, me gusta mucho, me da paz y me llena de amor el corazón. La ausencia se lleva mal, pero tú y yo sabemos que por muy lejos que estemos, aunque nunca más nos veamos, el amor que nos unía permanecerá eternamente con las dos.

RESURGIR

Amankay



Todo forma parte de tu crecimiento personal, los golpes que la vida nos da, sufriendo pérdidas, decepciones y desamores, hacen que el dolor se instale en nuestra alma, ocupe nuestra mente por completo, y vivamos durante el tiempo enfrascados en recuerdos amargos y el desaliento se apodera de uno mismo.

Pero, cuando el tiempo pasa, los días nacen y se mueren, y las estaciones se suceden, ese dolor deja paso al resurgimiento, al renacer. Mudas tus pieles, y sin apenas darte cuenta un buen día te sientes fuerte, segura de ti misma, y valoras toda tu energía, toda tu valentía.

Se sacan muchas cosas buenas de la propia superación pero sobre todo una que para mi es muy importante, la madurez.

La vida es cruel en muchas situaciones, a veces terriblemente triste y macabra pero también trae consigo un doble sentido, un mensaje oculto, cual pergamino dentro de la botella que flota en el mar lanzada desde una lejana orilla, crecimiento personal.

El crecimiento que se alcanza a solas con uno mismo, sopesando los hechos, observando los detalles, y teniendo en cuenta la realidad, esa verdad aplastante que tanto duele pero que tan sincera es.

Valentía para seguir viviendo con optimismo, echandole una sonrisa cada día al nuevo amanecer, siendo capaz de ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío, dejandote estar mal cuando se necesita, pero teniendo en la mente las ideas claras, pasar página, dejar lo bueno en la memoria, y guardar por siempre la esperanza de que lo bueno está por llegar, no dejar de valorar quien eres y sentirte orgullosa.

Heridas del corazón

Bored-now

Las heridas del alma son las que más tardan en curar, no son como las heridas en la piel que se cierran enseguida forman su postilla y al poco tiempo mudan la piel y hacen que esa costra se vaya, haciendo que con el paso de los días apenas te acuerdes de ella.


Las heridas del corazón no tienen nada que ver. Permanecen abiertas y profundas al principio, y necesitan mucho tiempo para empezar a cerrar. No son capaces de cerrarse de forma fácil y cuando parecen empezar a formar callo, a veces por causas ajenas o porque tu misma alma se hace débil vuelve a abrirse, vuelve de nuevo a sangrar y a doler.


¡Que fácil sería todo, si pudiésemos poner cataplasmas, y pomadas al corazón!, ¡Si pudiésemos curarlo con agua oxigenada y soplar para que su resquemor no nos doliera!. Pero eso no es posible, no es posible cuando se siente, cuando entregas tu alma a las personas que te importan, cuando sientes con todo tu ser y cuando notas que las punzadas en tus entrañas son demasiado fuertes.


El único remedio, la única cura para hacer que las heridas del alma se vayan curando es el tiempo. A veces lento, otras veces por el contrario rápido, veloz y que te hace ser más fuerte.

Nuestra agua oxigenada, el yodo que hará que nuestras heridas formen callos, dejen huella pero puedan permanecer cerradas, es el tiempo y la paciencia.


Con el paso de éste, se deja de sentir el amor no correspondido, la amistad truncada, el fracaso de un familiar, la pérdida de un ser querido o la decepción con tu gente. Solamente el tiempo hace que las cosas se vean desde la distancia, con objetividad y hace que el dolor no termine pero que merme en intensidad y nos da la fuerza para seguir con el día a día, con cada nuevo despertar, con lo cotidiano y lo maravilloso que nos da esta vida.


Simplemente vivir. Las cosas buenas, alegres y divertidas, pero también las malas, las tristes y debastadoras, porque sin tener de unas y de otras no nos convertiríamos en personas completas, maduras y verdaderas.

Anhelando abrazos


Esa sensación en tu ser, cuando sientes el abrazo de alguien querido, ese quejido en el alma cuando como yo, echas de menos los abrazos que ya no tienes, que no van a llegar, cuya espera es eterna y cuyo recuerdo te atormenta en ocasiones.

Es como un crujido en el alma, como cuando la escarcha se empieza a romper con los primeros rayos de sol, cortando el hielo despacio, pero de forma constante, como una punzada en el corazón.

Ha pasado tiempo, y sigo anhelando tus abrazos, y sé firmemente, que hasta que me muera seguiré queriendo tenerlos, sentir tu protección y tu calor. Hoy te siento lejos pero cerca al mismo tiempo porque nunca te has ido del todo, nunca me has dejado sola, permaneces conmigo en esencia y tu energía me hace en muchas ocasiones sacar fuerzas y enfrentarme a los malos días y a las malas épocas.

A veces me pregunto, como el amor maternal puede permanecer con nosotros hasta la eternidad, como sin tener al ser a nuestro lado, nos podemos seguir sintiendo amados, y es porque las madres lo dan todo, en la vida y en la muerte, es un amor fuerte, incondicional que no espera nada a cambio y cuya pureza le hace único.

Ayer, hoy y mañana anhelaré tus abrazos, aunque otros me den muchos, aunque me sienta querida, aunque mi vida siga su rumbo, siempre recordaré tu amor inmenso, tus palabras amables y tus besos dulces.

Te quiero mamá!!!