TROCITOS

Autor: Fah-lo-sue

Aquello era algo verdadero, tenía una gran capacidad de ternura, su fuerza era comparable a las olas cuando golpean con las rocas en momentos de tempestad, y su calor era mayor que el que se siente por el abrazo de un ser querido.

Un buen día el cielo azul que le protegía, se empezó a cubrir con nubes grises que cada vez se oscurecían con mayor intensidad, y la lluvia no tardó en hacer acto de presencia, lluvia intensa que a los pocos segundos se convirtió en un granizo fuerte y constante, lo que hizo que se rompiera para siempre.

Su gran inmensidad, se transformó en diminutos trocitos de espejo, que dejaban un reflejo de muchas cosas, vivencias y experiencias, recuerdos ... había cachitos de todas las formas, tamaños y grosores.

Con el paso de los días, como pude intenté pegar uno a uno esos trozos, unas veces no encajaban y en muchas ocasiones los que parecían encajar apenas se sostenían. Por semanas cada día intentaba reconstruir todo aquello pero sin poder llevarlo a cabo del todo correctamente.

El tiempo pasado, me proporcionó una especie de masilla transparente que hacía que los trozos más grandes se volvieran a pegar y volvieran a formar parte de aquello, que durante tanto tiempo había sido tan bonito, aún así hay espejitos que aún no diviso donde están y no he logrado recuperar del todo su forma con exactitud.

Pero por momentos, el cielo ya se ve despejado de nubes feas y tristonas, disfruta de muchos días de cielo azul, y sigo esperando que el tiempo me de con su experiencia otro tipo de masilla, de pegamento especial para poder pegar los trozos de reflejo rotos y poder pegar los nuevos espejos de colores que me vaya encontrando en el camino.

No hay comentarios: