YA NO ...

Mi alma, cubierta de alguna que otra tirita, betadine de paciencia y algún que otro sangrado hace tiempo que siente de manera distinta. Sus latidos a veces confusos, erróneos y potentes han hecho un alto en el camino y han cambiado su repetir constante por una melodía pausada y ténue.


Está en un momento de quietud, de esparcimiento y de serenidad. Hay días que esta calma se ve interrumpida por acontecimientos, encuentros o cambios propios de la cotidaneidad pero eso también es bueno, de ello también se crea un aprendizaje que con el tiempo formará poso y se guardará para futuras batallas.

A veces y cada vez más repetido en el tiempo, esa parte tan nuestra alojada en un lado del pecho, baja de esa nube que se llama sentimientos y ve la contundente realidad.

Se puede sentir con una gran capacidad, sentir menos, más, de una manera loca, con mesura, y cuando se ama de verdad, y esta misma parte de nuestro ser ha dejado de ser nuestra por completo, formando parte de otro ser, el tiempo gran sabio y necesario en un camino empedrado de recuperación, tiene un arduo trabajo para que vuelva a ti, se acople de nuevo a tu ser y deje de emanar tantos sentimientos.

Se consigue de eso no tengo la menor duda, pero es doloroso, complicado y lento, muy lento.

Por ello, cuando el motor de nuestro sentir vuelve poco a poco a su estado normal, ve la realidad es en ese mismo instante cuando se da cuenta de que aunque quede algo de aquello, aunque no haya llegado a completar su viaje de regreso a su habitat, sería imposible volver a regresar de donde viene, volver a sentir de la misma manera. Por ello entiendo en mayor medida eso de querer pero no poder. Eso pasa por varias razones, para que ya no sientes de la misma forma, porque ya no hay la ilusión inmensa de antes y porque en el fondo se sabe que nada podría volver a ser como antaño.

Tan solo queda por delante un nuevo horizonte, no por ello menos iluminado tan solo es distinto.
Hora de sacar de la mochila del viaje, ropa que no necesito, imágenes que guardar en una caja que permanezca bien cerrada durante largo tiempo y dejar que las costumbres a veces recordadas pasen a ser olvidadas por completo.












Autor: intentoserfeliz

Piedras en el camino

Camino día a día, unas veces a pasitos pequeños y otrospor el contrario mis pasos se convierten en grandes zancadas que hacen que en el camino viaje rápido y las semanas se pasen como un suspiro.

No quiero avanzar dejando tras de mi, un polvo amarillento sin que se dibujen en la calzada mis suelas, quiero que todo se pase con moderación, que todo ocupe el tiempo necesario, para no tener que mirar nunca atrás, para no volver a revivir cosas que debo olvidar, que necesito olvidar.

En ocasiones, por causas ajenas, provocadas por una misma, o porque el destino hace que así sea, se vuelve la vista atrás y muchas veces se vuelven a recorrer los mismos trazados, con su oscuridad como paisaje, con una vegetación oscura y grisácea.

Me canso cuando esto ocurre, cuando tengo que volver atrás, aunque sea un par de etapas, no me gusta, no creo que me lo merezca y tengo que ser consciente de lo que realmente me conviene a mi misma, protegerme de las tempestades y ser capaz de ver venir el aguacero y ocultarme en algún lugar que me cobije.

Nunca me escondo y por ello es que me afectan tanto las cosas, mi cara es el reflejo de mi ser, de como llevo el día a día y de como me van las cosas. No quiero cambiar, pero debo aprender a ocultarme algo a mi misma, para que no me hagan daño las cosas que ya sé, las heridas que se que tengo y me empeño en curar y para que nada ni nadie haga que mis pasos se paren, que mi vida se torne gris o pálida. Todos los días intentaré llevarlo a la práctica, aprender a amarme creo que ese es el nombre de esta etapa que estoy pasando ahora mismo, se que lo voy a conseguir aunque reconozco que por momentos me cuesta más de lo que creía.

No falta fuerza en mi e incluso en días en los que me siento cansada o abartida, siempre veo el color de las cosas, el camino despejado y la luz y calor del sol.




Autor: Marcos GP

Deseo

Pasiones inmensas, olor a salitre y ruído del mar con sus olas rompiendo en la arena. Pieles tostadas por el sol, suaves y que desprenden olor a cremas veraniegas. Tumbarse a ver las estrellas, sintiendo una leve brisa con olor a algas y a conchas marinas. Mirar a alguien a los ojos, sin decir nada, tan solo dejando la mirada fija, tranquila y profunda. Un vestido de tirantes blanco con florecitas rosas en su parte inferior, una toalla inmensa reposa en la arena templada porque el sol ha dejado de darle su calor, ha desaparecido ya hace unas horas. Dos personas tumbadas en la oscuridad de una playa perdida, rodeada de rocas y dunas, con un único objetivo amarse sin cesar, sin importar el mañana tan solo disfrutando de sus cuerpos jóvenes y llenos de vitalidad. Amores de verano, vividos de manera intensa, con velocidad, sin respiro y con intensidad. Historias de amor que marcan la vida, que llenan la experiencia que dejan un sabor a vainilla en el paladar y sonrisa en la boca.