Piedras en el camino

Camino día a día, unas veces a pasitos pequeños y otrospor el contrario mis pasos se convierten en grandes zancadas que hacen que en el camino viaje rápido y las semanas se pasen como un suspiro.

No quiero avanzar dejando tras de mi, un polvo amarillento sin que se dibujen en la calzada mis suelas, quiero que todo se pase con moderación, que todo ocupe el tiempo necesario, para no tener que mirar nunca atrás, para no volver a revivir cosas que debo olvidar, que necesito olvidar.

En ocasiones, por causas ajenas, provocadas por una misma, o porque el destino hace que así sea, se vuelve la vista atrás y muchas veces se vuelven a recorrer los mismos trazados, con su oscuridad como paisaje, con una vegetación oscura y grisácea.

Me canso cuando esto ocurre, cuando tengo que volver atrás, aunque sea un par de etapas, no me gusta, no creo que me lo merezca y tengo que ser consciente de lo que realmente me conviene a mi misma, protegerme de las tempestades y ser capaz de ver venir el aguacero y ocultarme en algún lugar que me cobije.

Nunca me escondo y por ello es que me afectan tanto las cosas, mi cara es el reflejo de mi ser, de como llevo el día a día y de como me van las cosas. No quiero cambiar, pero debo aprender a ocultarme algo a mi misma, para que no me hagan daño las cosas que ya sé, las heridas que se que tengo y me empeño en curar y para que nada ni nadie haga que mis pasos se paren, que mi vida se torne gris o pálida. Todos los días intentaré llevarlo a la práctica, aprender a amarme creo que ese es el nombre de esta etapa que estoy pasando ahora mismo, se que lo voy a conseguir aunque reconozco que por momentos me cuesta más de lo que creía.

No falta fuerza en mi e incluso en días en los que me siento cansada o abartida, siempre veo el color de las cosas, el camino despejado y la luz y calor del sol.




Autor: Marcos GP

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