Partes del alma



¿Alguna vez os imaginásteis que forma tendrá vuestra alma?¿se dividirá en pequeñas partes? o ¿Estará todo mezclado como en un gran baúl? Yo soy de las personas que piensan que el alma está formada por partes unas más grandes y por el contrario otras más pequeñas. De alguna manera toda la gente que ha pasado por tu vida a lo largo de los años suele estar en una parte de tu ser más profundo con mayor o menor tamaño. De ahí eso que muchas veces decíamos cuando éramos adolescentes en la mayoría de los casos y conocíamos a nuestro primera amor. Algunos tendrán la suerte de mantenerlo a su lado e incluso compartir su vida con ellos, pero la inmensa mayoría de las personas tenemos que admitir que no, que fue un amor verdadero, inmenso, loco... pero que se terminó y no pudo llegar a buen puerto. Pues decíamos eso de " Te doy mi corazón" o "Mi corazón es tuyo", en verdad es el amor el que habla no nosotros mismos, porque nunca podremos regalar, donar o prestar nuestro corazón. Podemos sentir que el trozo que esa persona especial ocupa es muy grande, dejando que las otras partes se dividan en trocitos más pequeños, simulando a una pieza hecha con cristales de murano pegados, brillantes y coloridos. No podremos decir que nuestra alma es suya porque está formada por muchas cosas, amigos, gente buena que nos ayudó en determinadas ocasiones, familia...


Con el paso de los años, te das cuenta que los buenos amigos del pasado, que por causas del destino, la vida y el rumbo de tus decisiones ahora se han convertido en conocidos, mantienen en tu alma un pequeño espacio, donde se recogen las vivencias compartidas, así como los antiguos amores, algunos tendrán el privilegio de mantener una pequeña parcelita en tu alma, otros quizás ni eso, tan solo dejan una huella en algún cristal, dejando ver que han pasado pero que no han sido merecedores de una parte de tu ser más profundo.


En mayor o menor medida, toda la gente con la que has compartido más o menos cosas, la gente que te ha apoyado cuando lo has pasado mal, cuando la vida te ha dado un revés, o la gente con la que has compartido algún logro reside en tu alma. Los compañeros del colegio forman la parte de la inocencia y el juego, los compañeros de instituto la parte alocada y juvenil. Algunos de ellos seguramente se hayan ganado una parte grande porque son amigos y dejaron hace mucho tiempo de ser compañeros de estudios. Toda la gente que te educó o que te inculcó creencias y nuevas formas de pensar, también han dejado su seña, luego los trozos más grandes son para la familia, los verdaderos amigos y la persona especial que te haga por momentos pensar que tu alma también es de ella.


Por suerte, yo tengo varios trozos grandes. GRANDES AMIGOS, que poseen trocitos de mi alma con su colorido escogido por cada uno, que nunca me han fallado y que merecen todo mi respeto y profundo afecto y la familia por supuesto un trozo inmenso y lleno de amor.

Nuestra alma es donde reside nuestra esencia, donde los recuerdos de la gente que te ha marcado o que ha significado algo en tu vida se recopilan. Donde las nuevas alegrías van formando cristales pequeños que luego irán creciendo, donde el amor por los tuyos tiene uno de los más grandes y mejores cristales y de un color profundo y precioso.


Quédate con lo bueno de cada persona que pasa por tu vida, intenta sacarle todo lo bueno que tenga y guarda su recuerdo si es bueno en tu alma si un día decide marcharse de tu vida y pasar de ocupar un hueco grande a otro más pequeño.

Mi ángel de la guarda

Casi todas las mañanas cuando el cielo aún está oscuro y el día todavía no ha hecho acto de presencia, contemplo la oscuridad del mismo y te imagino en algún lugar, residiendo en algún sitio muy lejano, inalcanzable para mi. No lo imagino con aspecto de cielo azul lleno de nubes blanquecinas emulando la típica escena que te imaginabas de pequeña cuando debido a las creencias te decían que todos tus seres queridos, cuando dejaban de estar vivos se iban al cielo con tu Dios. No, no se trata de eso, lo imagino como algo abstracto pero que hace que nosotras sigamos en conexión continua, haciendo que yo pueda comunicarte todos mis pensamientos, los miedos que me aturden o que pueda compartir contigo mis nuevas metas conseguidas, esperanzas, ilusiones y alegrías.

Cada día te hablo, lo hago de manera inconsciente y no quiero que la gente lo entienda porque está por encima de todo eso, por encima de la opinión de los demás. Es una conversación entre tú y yo, muda en la mayoría de las ocasiones aunque a veces, debido a mi desesperanza que suele pasar en el menor de los casos, emito mis palabras pensando que quizás de esa manera serán escuchadas por ti de mejor forma.


Manteniendo estos diálogos callados contigo, similares a las miradas que dicen tanto entre los enamorados, las miradas cómplices que se tienen entre las personas que se conocen a la perfección que saben lo que quieren decir sin necesidad de emitir ningún sonido, me dirijo casi a diario contigo. Quiero pensar que me acompañas siempre y que haces que mi camino vaya en el sentido que debe ir. Probablemente me equivoque cientos de veces, pero por alguna extraña razón como soy conocedora del amor que me profesabas y que era y es mutuo, pienso que de alguna manera marcas mi ritmo, mi senda.


Te necesito y como tal me he inventado esta genial forma de mantener el contacto contigo y se que estés donde estés aunque nada exista más allá de esta vida, yo te siento conmigo y siento que me ayudas, que tus fuerzas llegan hasta mi y me hacen enfrentarme a todas las cosas con más empeño y tesón.


Gracias infinitas por haberme cuidado tan bien en vida y por seguir guardando mi bienestar y mi felicidad después de traspasada la línea de la muerte.

El cuerpo físico desaparece pero el amor, los recuerdos y los sentimientos hacia una persona que ha sido tan importante en tu vida, nunca desaparecen.

Soy la persona que soy gracias a ti y tan solo espero que estés orgullosa de lo que has creado y dejado aquí.


¡¡ Te quiero y querré siempre !!






Autor: esther-moran

NOCHE

Autor: grijalba214


Dejo que la brisa golpee mi cara,
tan solo se oye el cantar de los grillos,
y la hierba no para de balancearse con la melodía.

El cielo está casi oscuro, descansando para un nuevo día.
Por momentos me gustaría guardar esos momentos,
sentarme a la orilla de una bonita playa,
donde el techo fuera un manto negro lleno de purpurinas,
las olas golpearan las rocas y mis pensamientos flotaran
hacia todas las direcciones posibles.

Olor a verano, a horas de tranquilidad sola o acompañada,
sin una tarea por hacer ni una preocupación ocupando mi cabeza,
se trata solo de respirar y disfrutar. Ser capaz de detener el tiempo
aunque solo sea en el interior.

Serenidad en la noche cálida,
brisa agradable que cubre mi cuerpo como sábana de ensoñación,
lucecitas que me acompañan en mis pensamientos.

Hoy escribo para ti




¿Cuántas cosas han pasado desde que nos conocimos?¿Tú las recuerdas? Mis primeras vivencias son siempre a tu lado y aunque no nos corra por las venas la misma sangre, es igual, porque lo sentimos como tal y a pesar de las cosas, de los malos momentos, de la distancia, de los cambios al crecer y al madurar... volvemos a un punto de partida que no es desde cero, sino que se trata de un punto y a parte donde se tienen presentes todas las cosas que se han vivido estando juntas que son muchas.
Empezamos a conocernos de enanas, apenas levantábamos un palmo del suelo, bueno tú un poquito menos que yo todo hay que decirlo, jajajaja... y enseguida encajamos como dos piezas de un puzzle. El tener familia en común hacía que nos viéramos en muchas ocasiones a lo largo de los años, pero incluso cuando nada hacía que tuviéramos que juntarnos, nos acordábamos una de la otra.

Recuerdo muchas cosas, los paseos por la playa cantando "Mecano", tus primeros san juan en mi casa, cuando te vestías de rockera con cazadora de cuero roja o negra y todos los chavales y chavalas del pueblo flipaban al verte pasar. Nuestras primeras fiestas en Muros, cantando chiquitita al mismo tiempo que la orquesta sentadas en los bancos de los coches de choque... La boda de tu tío en Galicia y dormir en la misma habitación mientras Efrén no tenía consuelo y no paraba de llorar en toda la noche..., las primeras salidas por Pravia los domingos, primeros xiringüelus... buff que buenos recuerdos.

Luego comenzamos a crecer, a descubrir la adolescendcia juntas, las primeras salidas a las fiestas donde nuestros padres en muchas ocasiones los cuatro nos acompañaban. Primeras borracheras, ligues, confidencias y resacas. Largas conversaciones telefónicas, para contarnos el día a día, los planes conjuntos para el fin de semana y todas aquellas cosas que por aquel entonces nos parecían importantes y siempre eran compartidas por ambas. Las llegadas a casa donde mi guela se convertía en la controladora jajajaja.


Todos tus amigos sabían quien era yo y todos lo míos quien eras tú. Eramos dos no una.
No se pueden enumerar las fiestas, momentos y recuerdos tan especiales que tenemos juntas pero lo más importante es que en esta vida lo que merece la pena siempre brilla, aunque haya tiempo que su luz pareciera estar apagada. Por eso nos mantenemos en contacto, por eso la amistad y el amor que nos tenemos nunca murió, nunca se fue.

Hoy te dedico uno de mis escritos, porque te lo mereces y porque te quiero.
Besotes nenita loca!!!