Mi ángel de la guarda

Casi todas las mañanas cuando el cielo aún está oscuro y el día todavía no ha hecho acto de presencia, contemplo la oscuridad del mismo y te imagino en algún lugar, residiendo en algún sitio muy lejano, inalcanzable para mi. No lo imagino con aspecto de cielo azul lleno de nubes blanquecinas emulando la típica escena que te imaginabas de pequeña cuando debido a las creencias te decían que todos tus seres queridos, cuando dejaban de estar vivos se iban al cielo con tu Dios. No, no se trata de eso, lo imagino como algo abstracto pero que hace que nosotras sigamos en conexión continua, haciendo que yo pueda comunicarte todos mis pensamientos, los miedos que me aturden o que pueda compartir contigo mis nuevas metas conseguidas, esperanzas, ilusiones y alegrías.

Cada día te hablo, lo hago de manera inconsciente y no quiero que la gente lo entienda porque está por encima de todo eso, por encima de la opinión de los demás. Es una conversación entre tú y yo, muda en la mayoría de las ocasiones aunque a veces, debido a mi desesperanza que suele pasar en el menor de los casos, emito mis palabras pensando que quizás de esa manera serán escuchadas por ti de mejor forma.


Manteniendo estos diálogos callados contigo, similares a las miradas que dicen tanto entre los enamorados, las miradas cómplices que se tienen entre las personas que se conocen a la perfección que saben lo que quieren decir sin necesidad de emitir ningún sonido, me dirijo casi a diario contigo. Quiero pensar que me acompañas siempre y que haces que mi camino vaya en el sentido que debe ir. Probablemente me equivoque cientos de veces, pero por alguna extraña razón como soy conocedora del amor que me profesabas y que era y es mutuo, pienso que de alguna manera marcas mi ritmo, mi senda.


Te necesito y como tal me he inventado esta genial forma de mantener el contacto contigo y se que estés donde estés aunque nada exista más allá de esta vida, yo te siento conmigo y siento que me ayudas, que tus fuerzas llegan hasta mi y me hacen enfrentarme a todas las cosas con más empeño y tesón.


Gracias infinitas por haberme cuidado tan bien en vida y por seguir guardando mi bienestar y mi felicidad después de traspasada la línea de la muerte.

El cuerpo físico desaparece pero el amor, los recuerdos y los sentimientos hacia una persona que ha sido tan importante en tu vida, nunca desaparecen.

Soy la persona que soy gracias a ti y tan solo espero que estés orgullosa de lo que has creado y dejado aquí.


¡¡ Te quiero y querré siempre !!






Autor: esther-moran

No hay comentarios: