ARRIBA

¿Por que a veces nos ponemos por encima esa tela de negatividad cuando las cosas no salen como esperamos o cuando las decepciones o los malos momentos hacen mella en nuestra existencia? Es una reacción lógica por nuestra parte ver todo a nuestro alrededor oscuro, esas sensaciones pueden llegar a durar por meses e incluso años y en muchas ocasiones pensamos que nuestro camino se ha detenido, que hemos perdido nuestra brújula y deambulamos sin rumbo y sin tener en mente una meta fija. Nos intentamos adpatar a las circunstancias a veces sin éxito cayendo una y otra vez al barro pero repetidamente nos levantamos sin importarnos en la mayoría de los casos lo sucios que estemos. Sabemos que la vida nos empujará a seguir adelante y ser capaces de levantarse con cada nuevo día.
Por suerte para nosotros, estas situaciones en las que tantos y tantos nos encontramos a lo largo de los distintos períodos por los que pasa nuestra existencia, nos dejan una enseñanza de superación y de conocimiento de uno mismo. De alguna manera te hacen ver que pasada la tempestad por mucho que dure en el tiempo, uno sale a flote reforzado y con muchas más ganas para enfrentar lo que traiga con ello los nuevos aires que estemos dispuestos a respirar.
Dicen los sabios mayores, que la vida es una continua escuela donde nunca se dejará de aprender, tanto de las cosas buenas como de las malas e incluso de las regulares.

Mi post de hoy, se lo quiero dedicar a todo el mundo pero en especial a aquellas personas que por causas diferentes estén pasando malos momentos independientemente del índole de las mismas. Se que se puede salir adelante, se que las cosas se superan y se también que se sale adelante siempre y cuando uno no ceje en el empeño de hacer que cada día sea una nueva oportunidad de aprender y se tengan las ganas de superarse a uno mismo. No es tarea fácil, pero las cosas que se nos suelen tornar más difíciles son las que una vez superadas nos dejan una mayor sensación de satisfacción.

Cada vez estoy más convencida de que ver las cosas de una forma más positiva nos ayuda a caminar con un paso más firme todo ello claro está, dependiendo de la positividad con la que lo enfrentemos. Por desgracia la vida no es un camino de rosas, ni todo es maravilloso, pero por favor, no dejemos de ser de alguna manera niños y dejemos de creer en que también tenemos cosas maravillosas.

Estoy contenta y quiero que os llegue desde aquí a todas las partes desde donde me leáis un poco de esa felicidad y de esa fuerza.



Autor: Jabi Altaraz

Sonrío

Autor: Lady selva


La tranquilidad se queda junto a mi ya en muchas ocasiones. Voy paso a paso por un camino luminoso, que no tiene arbustos mustios o grisáceos, no hay nubarrones amenazantes en el cielo y mi paso es pausado pero firme, camino hacia adelante y eso es muy importante para mi.
Desde mi posición no puedo ver el final del camino y en mi interior deseo no verlo, pero tampoco veo neblinas, o sombras.
Nerviosismo, ilusión, temor, alegría, esperanza, positivismo... todas esas cosas las llevo guardadas para este nuevo viaje en un pequeño bolso azul de terciopelo. Me acompañan y hago uso de ellas dependiendo del momento, de la viviencia o de la situación.
Tengo ganas de creer, ganas de avanzar y de encontrar la serenidad y el bienestar infinito.
Parece que en muchas ocasiones las piezas del rompecabezas vuelven a tomar forma, con distintos papeles, distintas sensaciones pero con el mismo objetivo y la misma causa. Me gusta juntar los trozos, ir pegando poquito a poco las piezas y darle un sentido a su conjunto.
Creo que una parte de mi alma está poco a poco renaciendo, secando y volviendo a coger ese ritmo constante, esa seguridad y esa alegría. Por todo ello me siento agradecida y por fin puedo decir que después de una gran caída, siempre siempre te vuelves a levantar. Lleva su tiempo dependiendo del golpe y de tus fuerzas pero como yo nunca he sido una de esas personas que pierden la esperanza creo que he logrado ascender a poquito pero con paso firme.
Los recuerdos no tan lejanos, se vuelven muchas veces borrosos y tan solo te dejan sensaciones que ya no existen que ya no tienen cabida en tu vida.
Contenta y dejando que mi alma a su ritmo vuelva a sonreír.

Mirarte

Perderme en tus ojos, contemplar su color y buscar en ellos la serenidad que tantas veces sentí y que anhelo en muchos de mis días.

Mirarte a los ojos, aquellos ojos grandes, tan sumamente expresivos, que la tristeza los llenaba de brillo convertido por momentos en grandes ríos que caían por tus mejillas pero que nunca dejaban de brillar. Quedarme colgada de ellos, cuando eran vivos, alegres y llenos de luz y perderme en ellos. Nunca me cansaría de mirarte, me volvería invisible para viajar agarrada a tus pestañas, ver lo mismo que tu pudieras ver y ser partícipe de todos los instantes que tantas y tantas veces se nos escapan con lo cotidiano.


Me gustaría mirarte, me gustaría fundirme en ellos, no parpadear no perderme nada. Anhelo el color miel de tus ojos, el dulzor de tu mirada y la comprensión que desprendían.Bondad que te salía de los ojos, mirada felina alguna que otra vez y fuerte carácter plasmado en dos esferas con su incondible color.


¡¡ Hoy desearía mirarte por horas!! Me conformo con desearlo y refuerzo tu recuerdo recordando esas imágenes que siempre perduran en mi memoria.