Uno mismo









¿Dónde se encuentran nuestros límites? ¿Hasta que punto pensamos aguantaremos una situación determinada? Realmente, ¿nos conocemos a la perfección? o por el contrario ¿cada nueva prueba de la vida nos hace asombrarnos con nuestras reacciones? ¿Somos objetivos con nosotros mismos, hasta tal punto que somos capaces de creer y tener la suficiente fuerza para valorar todo lo bueno que damos y ver lo malo que tenemos?


¿No os parece que para cada uno es más fácil escuchar las cosas buenas que te puedan decir aquellas personas que te quieren que realmente decirlas de uno mismo?


Muchas veces, me tiene pasado que me describen y no me reconozco. No porque digan cosas malas de mi, que yo no estoy dispuesta a aceptar no, eso forma parte de la autocrítica cuestión, que creo todos y yo incluida debemos trabajar en ella. No, me refiero a las cosas buenas, o los valores que son importantes que tenga una persona y que se ven valoradas por personas que no son tu misma. Me gusta escucharlas ¡Cómo no!, pero y eso ¡Quién no desea escucharlo!.




Yo me sorprendo muchas veces, pero también me alegro de que por lo menos haya gente a mi alrededor que me conozca un poquito y sepa ver una parte de mi.

Todos los días intento conocerme un poco más. Recordar como he afrontado las cosas y luchar porque los obstáculos no me hagan caer demasiado y haciendo que si es así logre levantarme lo más rápido que pueda.


Nunca dejes de creer en ti mismo, intenta hacer las cosas lo mejor posible. ¡¡Vive y deja vivir!!, platéate esta máxima como una filosofía. Mantén a la gente que no te valore fuera de tu vida y fomenta las relaciones verdaderas.

Hoy Corazón Ausente es para ti

Autor: Blythemaniaco



Un bar al lado de una playa muy familiar,la oscuridad estaba presente y era el primer día que te iba a ver.Estaba un poco sorprendida pero espectante ante la idea de saber como eras.

Te levantas para las presentaciones y tiras debido a tu nerviosismo una de las sillas que acompañaban la mesa en la que estabas con más gente. Se notaba la timidez y yo intentaba en todo momento ser simpática y agradable.

Las semanas pasaron y en el tiempo tuvimos ocasión de vernos y charlar de cosas triviales de modos de vida, pensamientos y planes en marcha.

Poco a poco los meses y los años fueron pasando, fiestas, acontecimientos familiares y salidas nocturnas, nos dieron el billete hacia una buena amistad.

El cariño mutuo hizo que las cosas fueran mucho más fáciles y el respeto una seña de identidad entre nosotras.

Vinieron tiempos malos, ausencias que en aquella época parecían quebrar todo el mundo a nuestro alrededor y siempre hubo una llamada, una dedicatoria, un regalo o una carta. De esa manera comenzó todo, apoyándonos en los malos momentos dependiendo de las circunstancias en las que cada una se fue encontrando. Siempre intentando estar al lado, aunque físicamente no se pudiera.

Eres la única a la que la verjuenza no me impide contar lo que sea, así sea la tontería mayor que se pueda una imaginar. Siempre me comprendes y solo tú sabes porque pienso tal o cual cosa y eso nos pasa porque nos conocemos mucho. Yo lo intento pero no lo logro tanto contigo como tú lo haces conmigo. Por eso siempre te estaré agradecida.

Soportas mis arranques porque sabes que no van a más que suben como la espuma pero bajan con gran facilidad y valoras mi sinceridad una de las cualidades que más me caracterizan.

Apoyo, sinceridad, cariño y lealtad, eso podría definir nuestra relación.

Una relación que con el tiempo no se desgasta, se afianza y sus bases enraizan mucho más.

Honrada de ser tu amiga espero para siempre.


Feliz cumpleaños desde corazón ausente.