En blanco

Autor: Lixzart



Todos llegamos a este mundo con un libro en blanco que iremos poco a poco escribiendo. Cada persona posee uno distinto, las tapas, las hojas que lo forman y su forma serán diferentes. En él rellenaremos con vivencias las cosas que la vida nos vaya mostrando y pegaremos alguna que otra imagen que nos haga tener presente algún recuerdo de personas que ya no están o que fueron importantes para nosotros y ya no tienes ese contacto directo con ellos.

Cuando eres pequeño aprendes a escribir muy poco a poco ese libro invisible que te acompañará a lo largo de un largo camino. Los primeros tiempos tan solo dedicarás tu empeño en observar todo lo que acontece a tu alrededor, descubriendo cosas nuevas en cada nuevo día y esa observación no te abandonará a lo largo de tu vida aunque no ocupará todo tu tiempo. Aprenderás a observar antes de llegar a las conclusiones ante las cosas y si por el contrario no tienes la capacidad de observación el tiempo hará que la lección sea aprendida.

Todo comenzará a rodar en tu vida imitando a una noria cuando se pone en marcha. A una velocidad lenta y constante y poco a poco aprenderás a ir escribiendo. Al principio torpemente pero todo cogerá una velocidad determinada y etapa a etapa te enfrentarás a nuevos retos y cosas que superar que sabrás reflejar.

Nosotros mismos escribimos nuestras vidas tomando decisiones y dirigiendo nuestro camino con las elecciones. Nos equivocamos muchas veces pero también acertamos. Siempre existe una elección, aunque según nuestras circunstancias muchas veces pensemos que no la tenemos, que parece que alguien nos impone hacer tal o cual cosa. Pero lo cierto es que elegimos y eso es lo que enriquecerá nuestras vidas y lo que hará que le demos el valor necesario a todo lo que tenemos.

El libro que comenzó con nosotros completamente en blanco se va rellenando con nuesto respirar diario y mientras tengamos vida sus páginas seguirán estando llenas de cosas por compartir.
Así de esta manera cuando ya nuestra escritura sea más torpe y necesitamos unas lentes para poder ver por donde caminamos, iremos llegando a las últimas páginas del mismo y con el último aliento dejaremos un libro que no se leerá pero que será transmitido a la gente que nos ama. Todos recordaran lo que hicimos por ellos, las anécdotas divertidas una tarde o noche con amigos y nuestra esencia que es lo más importante más que la propia vida quedará siempre con ellos.

Por lo tanto nuestro libro que se convierte en el diario amigo que todo el mundo posee, que más nos conoce no será leído, ni nadie irá en su busca para ver lo que en él se dejó plasmado porque una de las cualidadades del libro es que ya ha cumplido su misión. Ha transmitido sus escritos mediante gestos, acciones, muestras de cariño y enfado, ideas firmes que hemos manifestado, decisiones difíciles que hemos tomado, reacciones diferentes para diferentes obstáculos y formará parte del recuerdo de esa persona, que los que ya no la puedan ver o tener a su lado difundirán a uno y otro ser para nunca olvidarla.

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