Más y más


Siento un nudo en la garganta cada vez que miro a mi alrededor y me doy cuenta de que me faltas. Una se acostumbra a no tener ya tus consejos ni tus regañinas, pero no se acostumbra a tu ausencia física. En estos días he ansiado tenerte a mi lado para abrazarte, no quería que me dijeras nada tan solo que me abrazaras y poder reposar durante instantes infinitos entre tu pecho.

Echo de menos el calor que me dabas y cada vez, cuanto más tiempo pasa me doy cuenta de lo importante que fuiste en mi vida y de lo vacía y rota que se ha quedado.
Nadie puede ocupar tu lugar e incluso los que están hacen que con sus actos te eche más de menos y que la soledad sea más latente en mi corazón.

Anhelo tenerte cerca desde tu partida y esa sensación no se ha ido de mi alma. Hay días donde los claros ponen el tono de color al día y recuerdo más que nada tus sonrisas y tu amor. Pero, por el contrario hay otros días donde la lluvia del exterior me recuerda como mi alma llora tu ausencia y como todo el ambiente y las cosas que me rodean se están volviendo cada vez más grises.

Ojalá puedas mandarme fuerzas desde donde estés. Por favor no me abandones y ayúdame a seguir caminando sin perder la esperanza en la felicidad, sin tener que sentir estas punzadas en el corazón sin tener que escribirte para sentirte más cerca.

Hoy también te he recordado por que tenemos un nuevo miembro en la familia, y se como yo que estarías muy contenta de conocerle. Échale un vistazo desde tu mundo paralelo y cuida de Miguel desde tu hogar eterno. Visita sus sueños para que sean apacibles y mandale besos dulces desde ahí.

Mamá, hoy te echo de menos es inevitable y creo que con el tiempo esta sensación será cada vez más fuerte. Te quiero.

El poder de la vida

Foto: pedroarnal

En un solo instante pueden estar ocurriendo miles de cosas en este mundo.
Son reflexiones que a veces te planteas cuando ocurre algo trágico e inesperado. Como la vida puede llegar a cambiar tanto en cuestión de décimas de segundo. Mientras que unos pierden a un ser querido, otros reciben en la vida a un hijo esperado y querido, mientras que uno se gradua y consigue una meta, a otra persona le diagnostican una enfermedad y debe permanecer en el hospital.
A una persona la llaman para invitarla a salir con amigos, mientras que una madre recibe la llamada de la policía para decirle que su hijo está detenido por un delito.
Dentro de la vida están estas dos caras. La más oscura teñida de sufrimiento y dolor y la blanca o transparente, aquella en la que las cosas positivas emanan y los buenos momentos parecen algo cotidiano.

De esta misma cotidianidad proviene la falsa creencia de que las cosas tienen que ir bien, pero lamentablemente no siempre es de esta forma y la vida nos hace aprender a base de golpes en muchas ocasiones para de esa manera conocer su cara oscura. Por ello, hay que vivir cada día como si fuera el último, experimentar todo aquello que se desea y plantearse las metas que deseamos cumplir. Porque no tenemos la seguridad de poder hacerlo mañana, porque nada es estable, porque la vida nos lleva por caminos abruptos y cuando el destino quiera nos pondrá fin al viaje.

Cuida a los tuyos y sobre todo valora todo aquello que tengas. No me refiero a lo material que también deberemos cuidarlo cubrir nuestras necesidades, si no a lo emocional. Rodéate de la gente que quieres, no pierdas el tiempo en aquellos que te hacen daño, no les importas o tan solo están junto a ti para pasar el rato.
Da amor a aquellas personas que te hacen crecer el alma. Aquellas que te devuelven ese amor recompensado. Porque puedes estar hoy arriba pero mañana no tienes la certeza de que permanezcas en el mismo sitio.

Ahora tan solo queda como todos los días seguir jugando la partida. ¿Has tirado ya los dados?

Ganas de ti


Foto: dhat-berni3m4ck
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Acompañar tu respiración al dormir. Recostarme en tu espalda mientras tu calor se me pega a las entrañas. Sonreír con tus ojos al mismo tiempo y sentir dolores en la barriga ante las situaciones más inesperadas y simpáticas. Lograr que esa felicidad no se me escape de las manos, la guardo cuidadosamente entre mis dedos y le doy su justo valor, el gran valor que tiene la felicidad.

Instantes cargados de tranquilidad y dulzura. Todas estas sensaciones dejan en los labios restos de sabor a puro azúcar blanco.
Cuando nuestros cuerpos se separan, nuestras almas se anhelan y parece que hace días que no te veo porque mi piel se vuelve fría por momentos y ella misma no quiere que el frío la invada entonces cada vez nota que necesita más tu contacto y que tu calor esté más presente.

No necesito más tan solo te quiero a mi lado, eres lo mejor que he podido encontrar.

Da felicidad necesitarte en la vida, da alegría saber que estás ahí y hace volver la vista a todo y ver desde lo alto que todo esto tiene un gran valor y que lo que estamos viviendo hay que cuidarlo al máximo para que siempre entre nosotros sea primavera.

Cari cari.