Lili ya no tiene miedo a la oscuridad




Dibujo: Luján Fernández
Blog:  http://lujanfernandez.blogspot.com.es/


Lili es una niña de 8 años, de estatura media y melena rojiza. Tiene unos grandes ojos verdes y su cara está adornada de pequeñitas pecas. Lili no tiene hermanos y le encanta jugar con sus amigos en el cole. Le fascina el olor a fresa y tirarse encima de la hierba verde de los campos en las tardes de sol. Le gusta mucho cantar y correr sin parar, pero lo que más le gusta en el mundo a Lili es soñar por las noches. Soñando cada noche obtiene una gran recompensa ¿sabes que puede ser?... sigue leyendo y lo descubrirás.

Todo empezó el día en el que Lili tuvo que dormir solita en su habitación. La oscuridad le daba miedo, no quería que su madre se fuera a dormir a otra habitación y su mamá Sofía no sabía como convencerla para que estuviera tranquila y lograra que Lili por fin se durmiera. Así que un buen día cuando Sofía como todas las noches tenía que leerle su cuento a Lili antes de dormirse vino sin el libro de todos los días.
- Mamá ¿Por qué no me traes ningún libro para leerme esta noche? Preguntó Lili.
- Creo que ha llegado el momento de que te cuente una historia muy bonita y que debes saber, dijo su madre.
Lili se quedó sorprendida y al mismo tiempo inquieta y deseosa de que su madre empezara con la historia.
- Cuando yo tenía tu edad, empezó su madre a relatar, y llegó el primer día en el que tenía que dormir sola, tenía mucho miedo a la oscuridad y no me podía dormir. Me pasé noches enteras agarrada a mi almohada y tu abuela Rocío no sabía que hacer para que yo lograra descansar entonces me dijo lo siguiente:
“No debes tenerle miedo a la oscuridad ella es tu aliada para poder descansar, además cerrando los ojitos conseguirás ayudar a "las rascaluneras"”
- ¿Las rascaluneras? Le dije yo a la abuela Rocío.
- Sí "las rascaluneras" son las hadas de los sueños, desde el día en el que comenzamos a dormir solas, ellas nos visitan y mientras que seamos niñas mientras soñamos ayudamos a la luna. Lo que pasa que, cómo tú no te quieres dormir no puedes prestarles tu ayuda. Tenemos una misión muy bonita y que tan solo se puede realizar cuando soñamos por las noches.
- ¿Pero durmiendome sola como ayuda a "las rascaluneras”?, pregunté yo.
- Las rascaluneras tienen como misión cuidar de la luna. Ella como sabes Sofía cuida de nosotros todas las noches y resplandece en el cielo. Bueno, pues las ”rascaluneras” la mantienen limpia y cuando los niños duermen y sueñan solitos, estos mismos van creando unos polvos mágicos encima de sus camas, "las rascaluneras" vienen cada noche a recogerlos para esparcerlos sobre la luna para que todo el mundo la vea esté donde esté. Pero claro, si hay muchos niños que tienen miedo a la oscuridad y no logran dormirse, la luna se empieza a poner oscura y las hadas no pueden ayudarla a volver a brillar. Así es importante ayudarlas en esta misión.
- Desde entonces Lili, yo no le tengo miedo a la oscuridad porque cuando era pequeña como tú y cerraba mis ojos y me dormía, ayudaba a las “rascaluneras”.

Lili que era una niña aventurera le gustaba la idea de poder ayudar a las hadas a través de los sueños y comprendió que la oscuridad de la noche no tiene nada de malo y que es necesaria para crear esos polvos brillantes tan necesarios para la luna.

La habitación se quedó oscura y la pequeña Lili intentaba no dormirse. Las sombras de sus muñecos le hacían imaginar pequeños monstruos, las hojas de los árboles cercanos que se mecían impulsados por el viento de la noche también le hacían temblar, hasta que de repente vió una luz que provenía de su pequeño armario azul.
No se atrevía a salir de la cama, pero la curiosidad era más fuerte que el propio miedo. Bajó de su cama y se dirigió a su armario caminando de puntillas para no hacer nada de ruído, agarró el pomo de la puerta y lo giró lentamente a la vez que se giraba para mirar en su interior.
En el suelo del armario en la parte inferior, se veía una pequeña luz que resplandecía. Lili se agachó y se aproximó a esa luz que tanto la intrigaba. Una figura diminuta de color oro saltaba sin cesar para que Lili pudiera verla.
- ¡Oh! ¡¡Hola!!¿Qué eres pequeña?¿Cómo te llamas?- dijo Lili.
De repente el miedo que había tenido se había ido por completo y sus ojos como dos soles apenas parpadeaban del asombro.
- Me llamo Amina y soy una “rascalunera” ¿Has oído alguna vez hablar de nosotras?
- Sí me han contado una historia pero no acabo de creérmela.
-¿ De verdad existís?
- Claro que sí contestó la pequeña rascalunera. Se que hoy es el primer día en el que tienes que dormir solita y me han mandado para recordarte nuestra misión y para que el miedo deje de estar en ti, lo único que pasa es que mañana no recordarás nada de esto.
En las noches en las que los niños sienten miedo nosotras acudimos a ellos para tranquilizarles y hacer que se duerman como estoy haciendo hoy yo contigo. Nuestra leyenda se ha extendido entre generaciones pero nadie tiene la certeza de que existimos, ya que nunca recuerdan habernos visto ni oído, pero ya nunca más le tienen miedo a la oscuridad. Por eso nosotras "las rascaluneras" somos tan necesarias en la noche.
Nuestra misión es velar por los sueños de los niños
- Lili debes dormirte, dijo Amina.
-¡Pero, es que tengo miedo!
- Mira vamos a hacer una cosa. Le dijo Amina.
- Túmbate en la cama, tápate y cierra los ojos yo estaré aquí hasta que te duermas.
La niña accedió aunque no estaba convencida.
- Desde el momento en el que se recostó, sintió un calor muy agradable, sus párpados se notaban muy pesados y de repente entreabrió uno de sus ojos y vió como la “rascalunera”, giraba alrededor de su cama y hacía que se durmiera.

Y esta es la historia de cómo Lili dejó de tener miedo a la oscuridad y a dormir sola en su habitación. Era muy especial para ella poder ayudar a "las rascaluneras”.
Nunca más tuvo miedo a la oscuridad y deseaba poder dormirse para descansar y ayudar a la luna.

2 comentarios:

Luján dijo...

Que bonito!!!!! Me encanta como escribes!! ^___^

Un besazo!

Yotty dijo...

Muchas gracias por leerme!!

Un besote artista!!