Te sigo hablando



No ceso en mi empeño de tenerte presente en mi vida. Cada día te recuerdo y mis tormentos contigo los comparto. La gran fortaleza que muestra mi careta parece real, pero bien sabes que tan solo es actitud que la sensibilidad me gana la batalla casi por completo en muchos momentos de mi existir. No tuve más remedio que añadir a mi día a día valor y fortaleza aunque no quisiera, aunque mi cuerpo se dejara vencer, no hubo otro camino.

Te tengo presente porque te necesito y como no podemos ya mantener una conversación yo lanzo mis preocupaciones al aire y mis alegrías también las comparto con tu ente, con la esencia que se que me acompaña siempre.
A veces pareces no estar conmigo pero, en el fondo de mi alma, tengo la certeza de que cuando mis frases son pronunciadas mentalmente hacia un pozo oscuro, hacia la nada, tú estás ahí para rescatarlas, para saber que te necesito.

Me envuelvo en magia la mayoría de las veces que te cuento mis cosas. Quiero soñar con lo inexistente, con lo no probado, pensando que quizás sea cierto que te tengo a mi lado para protegerme e incluso por momentos, te he notado junto a mi  en ocasiones concretos.
Nunca he sido de rezar en exceso, a veces, no se si guiada por las tradiciones lo he hecho pero, desde que comenzaste a no estar a mi lado, solo te rezo a ti. Te has convertido en mi Diosa, te ruego cuando las cosas parecen torcerse y te pido a gritos que en muchas ocasiones me mandes fortaleza, esa que parece me abunda pero que escasea cuando la necesito.

Yo, también tengo miedo a las cosas como cualquier humano, e incluso creo que tengo un miedo atroz a cosas sin importancia algo que he heredado. En esos momentos es cuando realmente te necesito, te pido ayuda sin emitir sonido sonoro, gritando desde mi interior para que vengas a protegerme para que me guíes y hagas que los malos pensamientos se vayan.
Me ha tocado vivir una vida cortita por el momento pero intensa. Plagada de buenas cosas pero también de muchas ausencias y golpes. Por eso cuando a veces creo que las fuerzas me están abandonando y voy a decaer aunque luego eso nunca ocurre, te tengo en mis pensamientos. Te ruego en mi mente para que me cubras con tu protección.

Mucha gente creerá que cuando una persona tan importante en tu vida como es tu madre ya no está contigo, su amor se queda en el recuerdo y poco a poco va perdiendo su intensidad. Yo en mi caso y hablo por mi, aunque creo que todos los hijos huérfanos de madre opinamos igual, ha sido totalmente al contrario. La necesito más, la quiero más, la añoro más y la tengo más presente que el día que se fue para siempre.

No se puede vivir con las madres ausentes las cosas que te han acaecido cuando ya han partido pero puedes compartirlas con ellas a tu manera. Yo lo hago cada día. Le doy gracias por volver a levantarme cada amanecer,y se las doy a ella por protegerme y por darme la vida.

Cada día te amo más y mi corazón se hace fuerte porque tú estás a mi lado.

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